QUITO.- Un listado de 10 preguntas desvela a los ecuatorianos, que mañana deberán participar de un referendo obligatorio impulsado por el Gobierno de Rafael Correa.
Las personas que no voten en la consulta popular deberán pagar una multa de U$S 26,4 (el dólar es la moneda de circulación oficial en el país), equivalente al 10% de una remuneración mensual básica. El monto sube hasta los U$S 39,6 dólares si se ausenta un vocal de la Junta Receptora del Voto.
La ida a las urnas del sábado representa una doble compulsa: cinco preguntas integran un cuestionario que puede derivar en el cambio de siete artículos de la Constitución de Ecuador, y otras cinco son parte de una consulta sobre temas generales. Aparecen temas tan distintos como la limitación a la inversión en la banca o en los medios de comunicación; la reforma penal; el cambio a la estructura del Poder Judicial o la prohibición de los juegos de azar.
Oficialistas y opositores cerraron sus campañas proselitistas con actos, recorridas y visitas a domicilios, para convencer a los electores que marquen las papeletas con el Sí o el No que corresponde a cada línea política.
Correa se manifestó varias veces seguro del triunfo, amparado en que conserva una fuerte base de apoyo y en que la consulta aparece presentada como un plebiscito sobre su gestión, que cuenta con amplio apoyo popular según los sondeos de opinión. El propio Presidente cerró un multitudinario acto en Guayaquil y luego fue a Cuenca, donde habló en la Plazoleta Santo Domingo, después de una recorrida por varios puntos de la gobernación de Azuay, poniéndole el cuerpo a la campaña electoral.
En tanto, la dispersión que muestran las fuerzas que llaman a votar por el No se reflejó también en los varios cierres simultáneos de campaña, como los protagonizados por separado por movimentos indígenas o los sectores del ex mandatario Lucio Gutiérrez y su hermano Gilmar Gutiérrez.
La nota sorpresiva la dieron los integrantes de la Unión de Toreros del Ecuador, que se amordazaron y encadenaron a la estatua del Grito de la Independencia en la Plaza de la Independencia, para rechazar la pregunta sobre una eventual prohibición de espectáculos que deriven en la muerte de animales. Unos 45 observadores de 16 países y organismos internacionales e invitados especiales de América Latina supervisarán la consulta. El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral, Carlos Cortez, confirmó que habrá delegados de casi todos los países latinoamericanos, incluida una delegación oficial de la Argentina.
La reforma planteada en el referendo permitiría al mandatario crear un ente integrado por tres miembros para que reestructuren el sistema de justicia en un plazo de 18 meses. Además quiere que la población apruebe el trámite de una ley para crear un ente regulador y normar los contenidos de los medios de comunicación en casos específicos como violencia, entre otros temas espinosos para varios sectores. (Reuters-DPA)